El proyecto comunitario y agroecológico se ha convertido en un símbolo de transformación social y ambiental en la ciudad de Barcelona
La Fundació Els Tres Turons dio el pistoletazo de salida a la campaña de celebración de los 40 años el jueves 15 de mayo con la presentación de la segunda añada del aceite de oliva virgen extra de Can Soler, un proyecto que une inclusión social, agroecología y recuperación del patrimonio natural. El acto, celebrado en el Centre Cívic Casa Groga, puso en valor una iniciativa que ha transformado un espacio en desuso de la Sierra de Collserola en un proyecto colectivo de ciudad.
Alfons Santos, director de la Fundación, y Marta Garcia, responsable de acción comunitaria, abrieron el acto recordando la trayectoria de la entidad y agradeciendo la complicidad de agentes y entidades del territorio. Subrayaron que el proyecto del óleo es un ejemplo del modelo de trabajo comunitario y arraigado en el barrio que la Fundación promueve desde hace cuatro décadas.
Joan Gubern, responsable de vinculación al territorio, hizo un repaso a la recuperación de la masía de Can Soler, un trabajo que la Fundación inició en 2009 y que ha permitido restaurar bancales, muros de piedra seca y caminos, plantar frutales y conectar el barrio con su entorno natural. “Hemos querido sensibilizar sobre la importancia de preservar el patrimonio natural y al mismo tiempo romper estigmas sobre la salud mental”, remarcó.
Por su parte, Joan Blas, tallerista del Servei d’Inserció Laboral y técnico del proyecto del aceite, explicó todo el proceso que ha hecho posible la elaboración de este aceite singular de Barcelona. “Todo era bosque hasta que descubrimos un tesoro escondido: los olivos centenarios”, dijo. Después de cinco años de trabajo intenso, el IRTA identificó los olivos como variedad becaruda, una especie tradicional y de gran calidad, originaria del territorio. La cosecha de 2024 alcanzó los 260 kg de aceituna y ha permitido obtener aceite 100% becaruda.
El proyecto se ha levantado con la participación de cientos de personas: usuarias de los tres servicios de la Fundació (rehabilitación comunitaria de adultos y jóvenes e inserción laboral), voluntariado, entidades del barrio, escuelas como la Font d’en Fargues y la Escola d’Aprenents, así como colectivos vecinales de Sant Genís dels Agudells.
Roser, usuaria del proyecto, compartió cómo su trabajo en Can Soler le permitió aplicar los conocimientos de jardinería y ganar confianza: «Fue un proyecto muy positivo y enriquecedor. Cada día llegaba contenta a hacer el trabajo».
También intervinieron representantes del territorio como la Asociació de Veïns de Sant Genís, que agradeció la labor de la Fundación, y Mireia Abril, de la Direcció d’Espais Verds i Biodiversitat de l’Ajuntament de Barcelona, que destacó “el beneficio social y ecológico” del proyecto, afirmando que la experiencia pionera de Can Soler puede servir de modelo para otros espacios de Collserola.
El acto también marcó el cierre de la exposición sobre el proyecto, que ha podido visitarse durante un mes en la Casa Groga. El próximo evento dentro de la celebración de los 40 años de la Fundación será la Festa d’Estiu, que tendrá lugar el 5 de junio en la masía de Can Soler.
Podéis recuperar el acto en el vídeo siguiente:






































