El viernes celebramos la Festa d’Estiu dentro de la programación de la Festa Major del Carmel. La Plaza Salvador Allende fue un espacio de intercambio donde invitar a pisar áreas en qué trabajamos cada día. Los talleres de plastelina, maquillaje, fabricación de imanes, pulseras, plantación de plantas aromáticas y un árbol de los deseos para vestir de hojas…nacieron al Servei de Joves, de recuperación comunitaria y en el Club Social Pol+. En el taller de cocina se prepararon cientos de galletas Carmela y un pica-pica ofrecido antes del concierto.

La participación en los talleres convirtió la plaza en un ir y venir de gente, una mezcla de visitantes, personas que usan los servicios de Tres Turons y que formaban parte de los talleres y curiosos que se detenían para recibir una galleta Carmela o para escuchar una canción de Ual·la que animaron la segunda parte de la fiesta. Este ir y venir resonó en las palabras de bienvenida de Jordi Foix, que fue director de Tres Turons: “a los inicios de la reforma del sistema de salud mental, cuando estábamos en el antiguo local de Gran Vista, ya decidimos que una fiesta de puertas abiertas no tenía sentido…porque las puertas de Tres Turons ya estaban abiertas siempre”.

La Festa d’Estiu celebró la fusión en comunidad. Mientras el árbol de los deseos se fue cubriendo de pequeñas hojas a cumplirse tal vez en un futuro, lo que era seguro es que la plaza vibró en un más que palpable presente.

 

 

 

Divendres

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