Tras una temporada en la que se han podido extraer semillas de hortalizas como tomates o lechugas, las personas participantes en el Banc de Llavors realizan cambios para aumentar su producción. El proyecto ha habilitado cinco nuevos bancales que reciben más horas de luz solar que los utilizados anteriormente. Dentro de la Activitat de Jardineria del Servei de Rehabilitació Comunitària d’Adults, el equipo que cuida la plantación ha preparado la tierra para preparar en la próxima temporada.
Además del movimiento para oxigenar el suelo, los nuevos bancales contarán con un acolchado hecho de ramitas que deposita carbono en la tierra y dificulta el crecimiento de especies invasoras como la grama. A partir de enero se utilizarán las germinadoras-invernadero construidas el año anterior para hacer plantel con las semillas secadas como lechugas, tomates, pimiento o berenjenas.
Cuidar la tierra también nos ayuda a cuidarnos
Dentro del favorecimiento de procesos de recuperación el banco supone una herramienta más que pasa por el secado de semillas de tomates y variedades de interés local. Este secado dentro de la actividad de Jardinería permite plantar variedades de interés local en Can Soler, en la falda del Parque de Collserola, y facilita el intercambio de semillas que ya se ha llevado a cabo con otros huertos urbanos.





